Fanzine satírico

La Vieya Asturies

La Vieya Asturies es un fanzine cómico, satírico y punk, escrito íntegramente en asturiano: el antagonista popular de la prensa institucional asturiana, con un humor que pega siempre hacia arriba —nunca hacia quien ya lo tiene mal— y que no se disculpa por nada.

Formato
Fanzine mensual (web + PDF a una página)
Lengua
Solo asturiano
Sostenimiento
Print-on-demand y donativos, sin publicidad
Secciones
N'aldea, Consultoriu, Cartas de los fatos, ¡Última hora!
Visita el fanzine →
Portada de La Vieya Asturies, fanzine satírico en asturiano, con La Vieya al frente.

Una abuela que todo lo ve

La Vieya Asturies presenta su declaración de intenciones sin rodeos: «Aquí se trabaja, no como otros». La ilustración que da nombre al proyecto —una abuela de gafas oscuras que señala con el dedo y grita «¡Gochonos!»— no es un logotipo simpático, es una actitud: la de una vieja que lo ha visto todo, que no tiene nada que perder, y que dice las cosas tal como son sin pedir perdón por ello.

El fanzine se define como el antagonista popular de la prensa institucional asturiana —una referencia directa a La Nueva España, el periódico de referencia del Principado— y bebe de la tradición de la sátira gráfica española (El Jueves es la comparación explícita que hace el propio proyecto), pero aplicada específicamente a la realidad asturiana y escrita solo en asturiano, no en castellano.

Pegar hacia arriba, nunca hacia abajo

La regla más importante del proyecto no es estética, es ética: la sátira ataca siempre al poder —instituciones, especulación inmobiliaria, burocracia, grandes empresas— y nunca a quien ya lo tiene mal. Es una línea roja inviolable que separa la sátira de la crueldad gratuita, y que se refleja en cada pieza publicada: la crítica a Renfe por los retrasos, a la especulación turística en Cimavilla, a la burocracia autonómica, nunca a la gente que sufre las consecuencias de esas cosas.

Esta postura no es un eslogan vacío. El manifiesto del proyecto («¿Qu'osties faemos equí?») lo explica con precisión quirúrgica: «Mientras unos vendían paraíso rural, otros se marchaban porque no había trabajo. Mientras unos hablaban de modernidad, Renfe seguía llegando tarde. Por eso vuelve La Vieya. Porque alguien tenía que decirlo.» Es una crítica social articulada, no solo un chiste fácil.

Suelo factual: el humor que se puede citar

Uno de los rasgos más singulares de La Vieya Asturies, desde el punto de vista editorial, es que cada pieza satírica parte de un hecho real asturiano verificable incrustado dentro del chiste. No es humor abstracto o genérico: es sátira que habla de trenes de Renfe con retrasos reales, de pisos turísticos en Cimavilla, de avisos reales de la AEMET, de funcionarios y de decisiones autonómicas concretas.

Este principio —«suelo factual»— no es casual: en el diseño editorial del proyecto, un chiste sin hecho real detrás es invisible para quien busca información, porque los sistemas que resumen o citan contenido en la red necesitan datos verificables, no solo humor. La Vieya construye su sátira sobre hechos reales para que, a la vez que hace reír, siga siendo información citable sobre la actualidad asturiana.

Cuatro secciones, un tono variable

El fanzine se organiza en cuatro secciones fijas, cada una con un registro tonal propio dentro del mismo espíritu punk: Fanzines (la entrega mensual completa, con las historias principales del número), Consultoriu La Vieya (cartas de lectores reales respondidas con el sarcasmo afilado que define a la protagonista), Cartas de los fatos (correspondencia satírica) y ¡Última hora! (flashes de noticias satíricas de actualidad inmediata, la sección más «al rojo vivo» del sitio).

El primer número, ya publicado, incluyó piezas sobre oficialidad lingüística, pisos turísticos en Cimavilla, retrasos de Renfe y la presentación de la voz de la Vieya —un fanzine autocontenido disponible tanto en versión web como en PDF a una página, pensado para leerse en pantalla sin depender de la impresión.

Diseño fotocopia: peligroso, no profesional

La identidad visual de La Vieya Asturies sigue una regla de oro explícita: «no tiene que parecer profesional, tiene que parecer peligroso, incómodo, fotocopiado y repartido de mano en mano, pero hecho por alguien que SABE lo que hace». Esto se traduce en decisiones concretas: fondo de papel, nunca blanco puro; sin gradientes; esquinas duras, sin bordes redondeados; sombras duras y desplazadas, sin desenfoque; el rojo solo como acento de tensión, nunca como fondo grande.

Es una estética conscientemente antagonista frente al diseño «profesional» de startup o medio institucional —coherente con el posicionamiento editorial del propio proyecto: si La Vieya critica al poder, su imagen no puede parecerse al poder.

Sostenimiento sin depender de publicidad

Como asturianu.org, La Vieya Asturies rechaza la publicidad y la venta de datos personales como mecanismo de sostenimiento. Su vía es doble: print-on-demand (merchandising físico, camisetas entre otros productos ya anunciados) y donaciones directas de quien quiere apoyar el proyecto. Es el mismo principio que articula toda la casa Xiringase: la sostenibilidad viene de quien usa y valora el servicio, no de vender su atención a terceros.

Parte de la casa Xiringase

La Vieya Asturies comparte raíz editorial con asturianu.org y tever.es: el propio pie de página del fanzine dice «© Xiringase». Es el tercer proyecto real del catálogo, y el primero pensado específicamente para la sátira y el humor —un registro editorial distinto del pedagógico (asturianu.org) o del musical-investigador (tever.es), pero coherente con el mismo compromiso: cultura viva en asturiano, sin depender de publicidad ni de rastreadores, y con una voz que no se disculpa por ser lo que es.

Ilustración de «Consultoriu La Vieya · Cartas de los fatos»: la protagonista, con gafas oscuras y pañuelo, leyendo cartas de lectores en una mesa cubierta con una manta tradicional.
Ilustración del manifiesto «¿Qu'osties faemos equí? · La Vieya ta agüeyando», con flores rojas y la cruz de Asturias.